Para explicar la relación de la limpieza energética con el cuidado personal, debemos hablar de la empatía y de las personas cuya habilidad para ponerse en los zapatos de otra persona es más fuerte que la capacidad de poner límites sanos para proteger su espacio personal, físico, mental y espiritual.

Empatía es la habilidad de encontrar en nuestro corazón, un lugar para entender y fortalecer a las personas que se encuentran en situaciones difíciles. Ser una persona Émpata, abarca un poco más.

Los émpatas son personas que están en lo más alto del sentir empático y realmente pueden experimentar en sus propios cuerpos, a nivel sensorial, lo que está pasando con las emociones de las personas con las que comparten espacio y tiempo.

L@s émpatas desarrollan una increíble capacidad de sentir compasión por los demás, cuyo resultado es de abrumación y otras incomodidades si es que no se trabajan los limites sanos y el mantenimiento del propio campo energético.

Por lo general por sentir tanto desde muy temprana edad, el émpata crece siendo un hombro en donde familiares y amigos cercanos vuelvan sus problemas y sus penas, resultando en una absorción de toda esa angustia como una esponja emocional, desequilibrando la gestión emocional del propio émpata.

La ciencia detrás de los émpatas.

El neurobiólogo, Giacomo Rizzolatti, descubrió la existencia de un grupo de células en el cerebro, llamadas “Neuronas espejo”. Este grupo de células están relacionadas con la empatía y la compasión. Gracias a este descubrimiento se cree que el émpata cuentan con neuronas espejo hiperreactivas, aumentando la capacidad de ponerse en el lugar de otra persona y llegar a sentir lo que esta le sucede. En contraste, se cree que psicópatas y personas de carácter narcisista tienen lo que la ciencia llama: “desorden de deficiencia empática” contando con un nivel bajo de actividad en el sistema de neuronas espejo.
Otro descubrimiento que está siendo estudiado por la ciencia, es la habilidad que tiene el cerebro y el corazón para construir campos energéticos. El instituto HeartMath, sostiene que estos campos energéticos transmiten información de lo pensamientos y las emociones.
Las personas empáticas suelen ser muy sensibles a la exposición de esta información y tienden a sentirse abrumadas.

El rol de la limpieza energética.

No hace falta que me detenga a enumerar las razones por las cuales es necesario para la salud mental, tener determinados límites marcados a la hora de abrir el corazón y prestar un oído a otra persona. También es importante hacer énfasis en el hecho de que no toda la energía densa le pertenece a los demás. Todos tenemos nuestra cuota de toxicidad de la que todavía no somos conscientes.

La responsabilidad de cómo y cuando compartimos nuestro espacio, tiene que comenzar por reconocer lo que nuestros propios pensamientos pueden estar causando.

Los rituales practicados con frecuencia se encargan de traer a conciencia lo que queremos que crezca interiormente, para alcanzar determinados deseos personales. Más allá de la magia que exista en la realización de algunos rituales, el resultado está fuertemente vinculado con las conexiones neuronales que hacemos cuando repetimos con regularidad, una acción con la que tratamos de darnos un mensaje.

Todo lo que existe, fue primero un pensamiento. Por eso es que la práctica de cuidado personal se ve fuertemente afectada por la intención y la presencia que tengamos en cada ritual. Todo lo que hagamo consciente en el cuidado personal, genera a largo plazo una respuesta diferente a la hora de enfrentarnos con personas dependientes de atención, están ellas conscientes o no de esta particularidad en su carácter.

Existen diferentes métodos para hacernos conscientes de nuestra sensibilidad y fortalecer la inteligencia emocional. La limpieza energética puede sonar a hippeada pero como mencioné anteriormente, es uno de esos rituales cuya finalidad es hacernos conscientes del cuidado personal de nuestro espacio y nuestro tiempo. Al repetirse con regularidad y transformarlo en un hábito, nos hace consciente de los límites externos que debemos poner para determinar cuánto es realmente lo que queremos dar de nuestra empatía y sensibilidad, y cuales son las situaciones que realmente lo requieren.
Nos ayuda a generar una capacidad de soltar lo que no nos pertenece con más facilidad.

Entre una amplia variedad de rituales y prácticas de limpieza energética, se encuentran algunas que son fáciles de adaptar a la rutina diaria.

 

Baños de Sal

Sal marina o sal de mesa, cualquiera sirve cuando hay que sacarse el lastre del día en el trabajo, donde existe un intercambio de energía constante. Lo mejor es mantener cerca de la ducha una mezcla casera de sal marina o sal de mesa, con hierbas aromáticas secas como lavanda o manzanilla. Después de terminar con el lavado del cuerpo, colocamos un poco de la mezcla en una mano, luego juntamos ambas manos en posición de rezo y repetimos algo parecido a lo siguiente:

“Con esta sal me despojo de cualquier emoción y carga energética que no me pertenezca”

Lo repetimos unas cuantas veces hasta haber cubierto el cuerpo completo.
Dejamos que el agua lave cualquier exceso de sal que quede en el cuerpo y luego secamos como lo hacemos con normalidad.

Limpiar, ordenar y humear los espacio

Palo santo, Salvia blanca, inciensos y aceites esenciales. Estas herramientas ancestrales para la calibración de la energía en los ambientes, junto con el mantenimiento del orden son una fórmula que no falla cuando queremos volver a encontrar el eje personal.
El mantenimiento del orden y el espacio limpio nos recuerda sobre el orden mental y la serenidad, tanto afuera como adentro.

Mantén el cuerpo en movimiento

Hacer ejercicio, bailar o correr. Cualquier ejercicio que disfrutemos podemos utilizarlo como una meditación. Mantenernos presentes en el movimiento nos hace conscientes del cuerpo. Nos ayuda a liberar tensiones y sacudir energías que no nos pertenecen.

Enraizamiento en la tierra

Simplemente echarse en una superficie natural, y descansar el cuerpo conectándolo con la vibración de la superficie a través de una respiración rítmica. La tierra absorberá la energía sobrante de tu cuerpo energético.

Meditaciones de visualización y baños de sonidos

La imaginación es el motor de la materialización. Cuando nuestros sentidos son estimulados, a nuestra mente llega información que responde a ese estímulo.
Las vibraciones de los sonidos y las imágenes que construimos en la mente se registran en nuestro cuerpo energético, fortaleciendo el cuerpo emocional.
Visualizarnos dentro de una esfera blanca o azul mientras que escuchamos binaural beats, nos ayuda a fortalecer la inteligencia emocional.

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